eoc

  • RSS
  • Facebook
  • Twitter

En EOC esperamos

Don't Go Breaking My Heart, de Johnnie To.
Princess Toyotomi, de Haruka Ayase
Goodbye, Pyeongyang, de Yonghi Yang

About Me

Mi foto
Reseñas, sesudas y no tanto; Entrevistas, incisivas y no tanto; Novedades, de todo un poco. Pinceladas sobre el Cine Oriental, y ya. Todo desde la mirada de dos aficionados.

Ultimos Post

EO Cine en Twitter

Blog Archive

I Saw the Devil (2010)

Cuán grande debe ser el dolor para que un perverso torturado clame piedad? Preparense para ver un verdadero festín de sufrimiento...

The Secret Reunion (2010)

Una vez más el todo terreno surcoreano hace gala de su inagotable talento. Aquí tenemos a uno de los thrillers más esperados de este 2010 ...

Ocean Heavens (2010)

Un homenaje a todos esos héroes extraordinarios, que son los padres que dan su vida por sus hijos ...

Kidnapper (2010)

Desde Singapur llega esta atrapante y confiable producción a manos de Kelvin Tong, un viejo conocido que es sus anteriores trabajos como director no nos dejó conformes. Aquí repunta claramente su rumbo y abre el juego hacia un mejor futuro ...

The man from nowhere (2010)

Otra demostración (como si fueran necesario...) de que el cine Coreano es una volcán en erupción a la hora de darnos thrillers intensos y repletos de calidad...

Nueva entrega de las películas que se podrán ver en la nueva edición del BAFICI.

Year without a Summer, de Tan Chui Mui.
2010. Malasia. Cine del Futuro

Nacida en 1978 en Sungai Ulan, Malasia, se graduó en cine y animación en la Universidad Multimedia. Fue periodista y es una de las fundadoras de Da Huang Pictures. Dirigió, entre otros, los cortos There Is Treasure Everywhere (1999), 3R (2004), South of South (2005), Nobody’s Girlfriend (2007) y No Woman Born (2010), y el largometraje Love Conquers All (2006; ganador en Rotterdam 2007).

A partir de un relato partido en dos tiempos, con un sistema narrativo de estéticas opuestas, entrecruzadas para seguir a personajes algo misteriosos, la segunda película de Tan Chui-mui se carga de ideas que van desde un bucolismo nocturno hasta el realismo documental contemplativo, pasando por algún otro estado intermedio. En la oscuridad titilante de una pesca bajo la luz de la luna, Azam regresa a su pueblo natal para reencontrarse con su amigo de la infancia y su pareja; con quienes compartirá experiencias pero también reconstruirá mitos, creencias y anécdotas sobre extrañas imágenes de sirenas, personas convertidas en crust

áceos o amores por los que sacrificar años de vida. Hay, en todo este trayecto, una soltura para el realismo como para las atmósferas extrañadas, tanto sea para mostrar a niños a la deriva de una selva como para hacer un picnic en una noche cerrada. Sin ser muy prolífico, el cine malayo se ha vuelto cada vez más impredecible, saludablemente inestable: dos rasgos que lo ubican cómodo con, por lo menos, varios cuerpos de ventaja respecto a la mayoría del cine asiático.

Self Referential Traverse: Zeitgeist and Engagement, de Kim Sun.
2010. Corea del Sur. Panorama

Nació en Incheon, Corea del Sur, en 1978. Después de estudiar literatura en la universidad, hizo su primera película, Ecce Homo, junto su hermano mellizo, Gok. Juntos realizaron Capitalist Manifesto: Working Men of All Countries, Accumulate! (2003) y Geo-Lobotomy (2006; Bafici ’07), además de Anti Gas Skin, que también se exhibe en este Bafici.

Kim Sun contraataca con sus tácticas y estrategias (experimentales) para las guerras del cine; cine político, esto es, aunque más mutantemente cercano –con igual distancia: un brazo izquierdo– a Stan Brakhage y a Hanna-Barbera. El arma, letal aunque juguetona, capaz de incendiar con igual cantidad de grados Fahrenheit tanto zonas genitales como la política contemporánea de Corea del Sur, es un muñecote de policía: un muñeco real que desde el stop motion, la alteración constante del soporte fílmico y el collage animado debe batallar contra unas ratas dignas de una película de clase triple Z (por lo pornográficamente berretas), parecidas al resultado de una orgía entre Ed Wood, Tom y Jerry y Glauber Rocha. Desde teorías salvajes con ganas de roer los fósiles políticos de su país y desde un cine áspero, casi sin diálogos, que hace de la anarquía un estado de gracia, Sun apunta al corazón de dos enemigos: el gobierno de su propio país y esa idea apelmazada que entiende al cine experimental como un terreno anquilosado, gestual, sin vida.

Anti Gas Skin, de Kim Sun/ Kim Gok.
2010.
Corea del Sur. Trayectorias

De Kim Sum hablamos en la peli de arriba. Ahora: Kim Gok. Nacido en Incheon, Corea del Sur, en 1978, se graduó en filosofía. Junto a su hermano Sun, han codirigido numerosas películas, entre las que se encuentran Anti-Dialectic (2001), Time Consciousness (2002) y Light and Class (2003). En solitario, dirigió Exhausted (2008, Bafici ’10).

Como en Geo-Lobotomy, en Anti-Gas Skin hay un asesino serial. La acción, sin embargo, ya no está en un pueblito ínfimo sino en Seúl. En una jornada electoral en la capital surcoreana, hay cuatro personajes relacionados de diversas maneras con y por el asesino de la máscara antigás: Miju, una joven mujer-lobo (con mejillas pilosas); Bosik, un policía con ínfulas de superhéroe; Patrick, un marine estadounidense; Ju Sanggeun, el candidato a alcalde favorito en las elecciones. No hay tranquilidad en los personajes, ni en la ciudad, ni en este cine del malestar de los Kim, cronistas furiosos de la sociedad contemporánea que se valen del estallido de los géneros (Anti-Gas Skin es un thriller ultra rarificado) para juntar los pedazos y armar artefactos tan inquietantes como fascinantes. Las rarezas intrigantes –nada impostadas, genuinas, cargadas de crítica social en forma satírica– del universo de pesadilla de los Kim continúan con buena salud, con la energía que les brinda no atarse a ninguna receta.

Como siempre, en la web del festival están todas las películas con sus respectivos horarios.